Printer-friendly version Share:  Share this page on FacebookShare this page on TwitterShare this page by emailShare this page with other services

Sierra & Tierra
Rotundo Compromiso de los Hispanos con su Salud y la del Planeta

Por Javier Sierra

Cuando se trata del conocimiento sobre la salud de nuestras comunidades y el medio ambiente, los hispanos llevamos millas de ventaja con respecto al resto de la población.

Y esta ventaja no nos viene de una posición privilegiada. Todo lo contrario. Conocemos bien estos temas porque los hispanos sufrimos las consecuencias de la contaminación y la degradación medioambiental de manera desproporcionada.

Una reciente encuesta patrocinada por el Sierra Club y NCLR (Consejo Nacional de La Raza) revela la íntima relación entre el bombardeo contaminador que sufren nuestras comunidades a diario, el convencimiento de la existencia del calentamiento global y la esperanza en un futuro de energía limpia como solución a estos graves problemas.

El sondeo, realizado entre más de 1300 votantes hispanos registrados, afirma abrumadoramente (83%) que los combustibles fósiles -- como el petróleo y el carbón -- son parte del pasado, una pésima noticia para las petroleras y carboneras del país.

Y la razón es que la contaminación de estas industrias tiene un profundo impacto en nuestra comunidad. El 43% de los encuestados dijo vivir o trabajar peligrosamente cerca de un lugar tóxico, incluyendo refinerías, plantas de combustión de carbón, incineradores o grandes autopistas. No es de extrañar que la mayor preocupación medioambiental para el 61% de los votantes hispanos sea la polución del agua y el aire.

Esto se traduce en devastadoras consecuencias a la salud de nuestras comunidades. Casi la mitad de los encuestados (47%) dijo que alguien de su familia inmediata sufre de asma y el 41% de cáncer. Es lógico, pues, que el 72% de los votantes hispanos apoye las protecciones medioambientales contra los contaminadores.

Esta plena conciencia de los peligros de la degradación medioambiental se manifiesta claramente en el tema del cambio climático. El 77% de los votantes hispanos cree que el calentamiento global está ocurriendo y el 15% que va a ocurrir. Es decir, con casi unanimidad (92%), los hispanos vemos en el calentamiento global no un tema a debatir sino una realidad que confrontar.

En julio, una encuesta del Washington Post develó que, por primera vez desde que se empezó a hacer esta pregunta, para el público en general el cambio climático ya no es la principal preocupación medioambiental.

Entre los votantes hispanos, en cambio, existe un compromiso personal y financiero para combatir el cambio climático. Casi nueve de cada diez (87%) preferiría trabajar en la industria de energía limpia, como la solar o eólica, en lugar de la industria fósil. Una mayoría similar (86%) apoya las inversiones del gobierno federal en las fuentes de energía limpia, mientras que sólo el 11% favorece invertir en la industria fósil.

Y aún más importante, seis de cada diez votantes hispanos (58%) están dispuestos a pagar más por su electricidad siempre y cuando provenga de fuentes limpias.

Este respeto por la naturaleza tiene un profundo valor religioso para nuestra comunidad. Según la encuesta, para el 92% es una "responsabilidad moral cuidar de la obra Divina en la tierra, los bosques, los océanos, los ríos y los lagos". Y siete de cada diez (69%) votantes hispanos apoyan que el Presidente designe más terrenos públicos como monumentos naturales.

La encuesta ratifica y subraya aún más los resultados de estudios anteriores de un rotundo compromiso con la salud de nuestras comunidades y del futuro de nuestro planeta.

El mensaje es alto y claro a los representantes en Washington: los hispanos esperan una profunda transformación de la política energética en Estados Unidos. Para nosotros, lo que está en juego es ni más ni menos que la salud y el futuro de 50 millones de personas.

Javier Sierra es columnista del Sierra Club. Sígale en Twitter @javier_sc.


Sierra & Tierra
A Wise Lesson to Learn from Latino Voters

By Javier Sierra

When it comes to knowledge about the health of our communities and the environment, we Latinos are way ahead of the curve.

And this knowledge does not come from a privileged position. Quite the opposite. We know these issues well because we Latinos suffer the consequences of pollution and environmental degradation in a disproportionate way.

A recent survey sponsored by the Sierra Club and NCLR (National Council of La Raza) reveals the intimate relationship between the toxic bombardment our communities suffer on a daily basis, their strong believe in climate change and their hope for a future of clean energy economy as the solution to these critical problems.

The poll, conducted among more than 1300 registered Latino voters, finds that an overwhelming percentage (83 percent) of Latinos believe that fossil fuels are a thing of the past, a devastating piece of news for both Big Oil and Big Coal.

Why? Pollution from fossil fuel industries has a profound impact on our community. A whopping 43 percent of respondents say they live dangerously close to a toxic site, such as a refinery, coal-burning plant, incinerator or major freeway. It's no wonder the main environmental worry for 61 percent of Latino voters the pollution of our water and air.

All of this pollution translates into devastating consequences for the health of our communities. Almost half of respondents (47 percent) say someone in their immediate families suffers from asthma and 41 percent from cancer. To no one's surprise, 72 percent of Latino voters support environmental protections from polluters.

This clear understanding of environmental degradation manifests itself in their opinions about climate disruption. Almost eight in ten of Latino voters (77 percent) believe climate change is taking place, and 15 percent of them believe it will happen in the future. In other words, almost unanimously, we Latinos see climate disruption not as an issue to be debated but as a reality to be confronted.

In July, a poll by the Washington Post revealed that, for the first time since this question was first asked in any survey, the general public does not think climate disruption is their main environmental concern.

Among Latino voters, on the other hand, there exists a both personal and financial commitment to fight climate change. Almost nine in ten (87 percent) would rather work in the clean energy industry, such as solar or wind, than in the fossil fuel industry. A similar majority (86 percent) supports the federal government investing in clean energy, whereas just 11 percent favor investments in dirty energy.

And most importantly, six in ten Latino voters (58 percent) are willing to spend more on their electricity bills as long as their energy comes from clean energy sources.

The Latino community's respect for nature is rooted in profound religious values. According to the Club's survey, 92 percent of respondents agree that they have a moral responsibility "to take care of God's creation on this earth, the wilderness, the forests, the oceans, lakes and rivers." And seven out of ten Latino voters would support the President designating more public lands as national monuments.

The survey ratifies and underlines the results of previous polls revealing a strong compromise with the health of our communities and the future of our planet.

Latino voters are sending a clear message to our elected officials in Washington: We expect a profound transformation of the nation's energy policy. For us, what is at stake is nothing less than the health and future of 50 million people.

Javier Sierra is a Sierra Club columnist. Follow him on Twitter @javier_sc.


Sierra Club® and "Explore, enjoy and protect the planet"® are registered trademarks of the Sierra Club. © 2014 Sierra Club.
The Sierra Club Seal is a registered copyright, service mark, and trademark of the Sierra Club.