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Más Leña al Fuego

Por Javier Sierra

¿Cansado de salir de la gasolinera con la billetera vacía? ¿De tener que decidir si alimentar el carro o a su familia? ¿De ver a las compañías petroleras nadar en dinero?

No es usted el único. Según un reciente sondeo del Washington Post y ABC News, los precios de la gasolina están causando dificultades financieras a cerca del 70% de los estadounidenses. A finales de mayo, los precios de los combustibles alcanzaron su punto más alto de la historia. Y en abril, pese a que el barril de petróleo estaba más barato que el año anterior, la gasolina costaba 50 centavos más. Al mismo tiempo, las dos mayores petroleras del país anunciaron ganancias de $14 mil millones en el primer trimestre del año.

Hay motivos de sobra para frustrarse. Pero hoy quiero darle motivos de sobra para alegrarse. Se trata de los admirables esfuerzos de personas de todo el mundo para convertir nuestros vehículos en máquinas de pasmosa eficacia que están haciendo realidad lo que hasta hace unos años era pura ciencia ficción.

Y el esfuerzo de Andy Green, un científico británico, es quizá uno de los más espectaculares. Después de trabajar dos años e invertir $3,732, Green presentó un vehículo capaz de rendir 8,000 millas por galón a una velocidad promedio de 18 millas por hora. ¿Imposible? Green nos recuerda que lo que hace a los carros tan ineficaces es el peso. Un carro cualquiera usa el 99.9% de la energía que genera para moverse a sí mismo, el insignificante resto es para mover al pasajero. En cambio, el vehículo de Green sólo pesa 66 libras, mide poco más de 10 pies de largo y dos de ancho, y su motor de un solo cilindro tiene una capacidad de 35 cc, mientras que la capacidad del carro promedio es 1,500 cc. Evidentemente, hoy en día, un carro de 66 libras no sería práctico, pero ésta es una brillante promesa.

La sabiduría de personas como Green ya está llegando al mercado. Como la tecnología necesaria para construir un atractivo carro deportivo capaz de alcanzar las 60 millas por hora en sólo cuatros segundos gracias a un motor eléctrico. Sí, leyó bien, un carro eléctrico. El Tesla Roadster, alimentado por baterías similares a las de las computadoras portátiles, rinde el equivalente de 135 millas por galón y recorre 250 millas sin necesidad de recargar. Eso sí, para hacerse con este bólido le harán falta $92,000. Pero la intención final de su inventor y presidente de Tesla Motors, Martin Eberhard, es lanzar un sedán de cuatro puertas por la mitad de precio en dos años. Sólo nos falta garantizar que la energía para recargar esas baterías sea limpia y renovable.

¿Y quién dijo que los restaurantes no pueden servir de gasolineras? Que se lo pregunten a Mark Wienand, un catedrático de Carolina del Norte, quien por $600 ha transformado su viejo carro de motor diesel para que consuma aceite vegetal de restaurante. La transformación convierte carros que emiten los nocivos gases diesel en vehículos consumidores de biocombustibles. "En carros como el mío, las emisiones más dañinas quedan reducidas o eliminadas", dice Wienand. Los científicos siguen trabajando para que este combustible no genere ningún tipo de partículas.

Hay más opciones sabrosas para el medio ambiente y su bolsillo. Y no hace falta ser catedrático o presidente de una corporación para ofrecerlas. Desde 2001, los estudiantes de la Escuela Secundaria West Philadelphia han construido vehículos alimentados por energías limpias y renovables. Cada año sus creaciones de bellos carros deportivos son la sensación en la exhibición anual de carros y camionetas de esa ciudad. Sus carros híbridos (alimentados por un motor eléctrico y otro de combustión interna) rinden hasta 60 millas por galón y consumen un biocombustible que se fabrica en la misma escuela.

Pero no sólo en exhibiciones de modelos futuristas se puede conseguir un carro híbrido, ya que están disponibles en concesionarios de carros en todo el país. Algunos, como el Honda Insight, rinden hasta 68 millas por galón. Y cada vez más fabricantes ofrecen más opciones de vehículos eficaces.

Sin embargo, las innovaciones tecnológicas no se corresponden con las prácticas deshonestas de la industria petrolera y sus aliados en Washington. Con sólo elevar el mínimo de rendimiento a 40 millas por galón en todos los carros y camionetas vendidos en el país, en 10 años nos ahorraríamos todo el petróleo que importamos del Golfo Pérsico.

¿Y por qué no lo hacen? Porque las petroleras, y su insaciable hambre de ganancias, insisten en echar leña a este peligroso fuego. En nuestras manos está apagarlo.

Javier Sierra es columnista del Sierra Club. El Sierra Club es la mayor y más antigua organización de base medioambiental en Estados Unidos.


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Fanning the Flames of Gas Prices
By Javier Sierra

Are you tired of leaving the gas pump with an empty wallet? Of having to decide whether to feed your car or your family? Of seeing Big Oil swimming in profits?

You are not alone. According to a recent Washington Post-ABC News poll, gas prices are causing financial hardship to two thirds of American consumers. By late May, gas prices had reached historic heights. And in April, even though a barrel of oil was cheaper than a year before, gasoline cost 50 cents more. At the same time, the two largest oil companies reported a combined first-quarter profit of $14 billion.

There are many reasons to be frustrated. But today I want to offer you many reasons to be cheerful. I am talking about the admirable efforts of people from around the world who are turning our vehicles into amazingly efficient machines and what a few years ago was science fiction into reality.

And the effort by Andy Green, a British scientist and inventor, is perhaps one of the most spectacular ones. After two years of work and a $3,732 investment, Green developed a vehicle capable of yielding 8,000 miles per gallon at a speed of 18 miles per hour. Impossible? Green reminds us that what makes regular cars so inefficient is their weight. Any car out there uses 99.9 percent of the energy it generates to move itself, and the remaining .10 percent to move the passenger. On the other hand, Green's car weights only 66 pounds, is a little more than 10 feet long and two feet wide, and its one-cylinder engine has a capacity of 35 cc, whereas an average car engine is 1,500 cc. Although a 66-pound car is not practical on today's highways, this technology is promising.

The wisdom of people like Green is already reaching the consumer market, like in the technology used to build a sleek sports car capable of going from 0 to 60 mph in four seconds thanks to an electric engine. Yes, you read correctly, an electric car. The Tesla Roadster, powered by batteries similar to those in laptops, yields the equivalent of 135 miles per gallon and runs for 250 miles without recharging. True, you will need $92,000 to become the owner of this speed demon. However, the intention of Martin Eberhard, the car's inventor and CEO of Tesla Motors, is to launch a four-door sedan for half the price in less than two years. Now we just need to make sure that the electricity used to recharge those batteries comes from clean, renewable energy sources.

Or who said restaurants could not serve as gas stations? Ask Mark Wienand, a North Carolina college professor, who, for $600 has modified his old diesel-engine car to run on used restaurant vegetable oil. The transformation turns diesel-fume-spewing cars into vehicles running on biofuels. "In cars like mine, the most harmful emissions are reduced or eliminated," says Wienand. Researchers are still working on ways to reduce the particulate emissions from biofuel vehicles.

There are other promising technological options to help the environment and your wallet, and you do not have to be a researcher or president of a corporation to develop them. Since 2001, seniors at West Philadelphia High School have been building vehicles powered by clean and renewable energy. Each year, their shiny sports cars have made a splash at the city's annual auto show. Their hybrid cars (powered by an electric engine and a conventional one) yield up to 60 miles per gallon and run on a soy-based biofuel made at the school.

But you don't need to attend futuristic shows to find hybrid cars, which are available at dealerships across the country. Some, such as the Honda Insight, yield up to 61 miles in the city and 68 on the road. And more and more makers are offering fuel-efficient vehicles.

Technological innovations, however, are not being matched by the dishonest practices of Big Oil and their allies in Washington. If they just raised the fuel standards of cars and small trucks to a minimum of 40 miles per gallon, in 10 years we would save every drop of oil we import from the Persian Gulf.

And why don't they do it? Because Big Oil and their endless quest for profits insist on fanning the flames of gas prices. It's in our hands to put out the fire.

Javier Sierra is a Sierra Club columnist. For more information, please visit www.sierraclub.org/ecocentro


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